
La domesticidad en guerra. Beatriz Colomina
Kitchen Debate entre Richard Nixon y Nikita Kruschev

Interior de the Dome con las 7 pantallas que proyectaban la película “Glimpses of the USA” de Charles y Ray Eames
Estas imágenes corresponden a la Exposición Nacional Americana de 1959 en Moscú en la que se mostró al mundo comunista las excelencias de la vida americana. La arquitecta teórica Beatriz Colomina relata esta visión en su artículo “Domesticity at War” que pretendemos analizar.
La película Glimpses of the USA inaugurada en la exposición Americana de Moscú en 1959 fue una premonición del futuro de la viva doméstica que en la fecha se podría imaginar. La confrontación de las dos potencias pasó de la carrera espacial y bélica hasta la electrodoméstica, esta última siendo el culmen del buen vivir de la cultura americana y su abundancia material.
Casas suburbanas con piscina azul en jardín, carros de la compre en pasillos de supermercados llenos de productos, amas de casa entra la abundancia de una casa repleta de electrodomésticos…
La proyección de Charles y Ray Eames supuso un gran avance en los sistemas de comunicación y difusión de información. Esta fue llevada a cabo a través de múltiples y simultaneas imágenes de la vida cotidiana americana que debido a su intensidad sensorial supuso un incremento de la consciencia de los espectadores y, como no, su repentina crítica a tan novedoso sistema. Uno de los objetivos fue el transmitir la máxima cantidad de información de forma placentera y eficaz.
Esta concepción del flujo informativo supuso la forma de trabajar arquitectura para los Eames. Éstos al igual que en sus películas establecen una jerarquía de los elementos que permiten organizar el espacio y la asimilación de estos por la forma que utiliza nuestra mente para procesar estas imágenes, a través de diapositivas.
Según Colomina sus diseños pueden entenderse como espectáculos multi-pantalla: proporcionan una estructura en la que colocar y recolocar objetos.
Esta idea hemos intentado trasladar a nuestro tiempo y referenciarla con elementos que consideramos cotidianos. Vivimos en una sociedad de mercado y es la publicidad a través del MAS media uno de estos elementos que más influencia tiene en nuestro día a día. En nuestro campo es interesante cómo resolver la unión de publicidad y arquitectura. Times Square, Piccadilly Circus, o todos los grandes centros de las nuevas ciudades del lejano oriente utilizan pantallas de neón gigantescas que ocultan la arquitectura que la sustentan y esta pasa desapercibida. Lo interesante sería investigar acerca de un modelo que consiga resolver esta dualidad de manera que ambos estuviesen enriquecidos. Green Pix de Simone Giostra & Partners es un edificio construido para las olimpiadas de Pekín que lleva al límite esta fusión añadiendo además un tercer elemento el de la ecología siendo la pantalla autosuficiente energéticamente. (Ver tags de estudio). Nuestra propuesta intenta resolver la fachada norte de la ETSAS, deprimida, a pesar de situarse junto a una gran avenida rodada aplicando los conocimientos derivados del estudio de este comentario y los tags.
Ensayo la Melancolía del ciborg. Fernando Broncano

Bajo mi punto de vista este texto pone de manifiesto uno de los problemas principales que hay en la sociedad actual, al menos en su subconsciente, y es el problema del ser humano y su melancolía casi constante. Esta melancolía como bien explica este autor se ha ido desarrollando a lo largo de la historia hasta llegar a la situación actual en la que la máquina nos hace más consciente de nuestros límites y carencias.
Estamos por tanto en una frontera en la que se nos plantea dos conceptos extremadamente delicados, en primer lugar que ya somos casi ciborgs con lo que ello supone, nos convertimos en seres cuya ampliación de nuestros sentidos por la máquina hace que la necesitemos y la desarrollemos como un gimnasta que anhela unos músculos superiores entrando en el estado de hiperconsciencia en el cuanto más te elevas, más y más lejos está el horizonte.
En segundo plano pero muy presente en nuestro subconsciente nos encontramos con este rechazo casi por reflejo ante la máquina, la cual ha sido creada por el hombre, pero queda un desconcierto porque pueda ser utilizada de forma errónea quitándonos libertad o que perdamos nuestra esencia natural, quedamos, por tanto, en una frontera en la que por una parte siempre queremos más y más tecnología están siempre sedientos de sed o quizá “alguna” parte de la población sediento de consumo, pero con cierto rechazo por que realmente nos convirtamos en un ciborg y perdamos nuestro cuerpo y por tanto nuestro ser material aunque ese límite esté constantemente ampliándose.
VISIONES BORROSAS. ARQUITECTURAS DE LA VIGILANCIA Beatriz Colomina
Aquí, como Beatriz habla de cómo la tecnología interacciona con la arquitectura haciendo que ésta “la arquitectura” se nutra de la tecnología. En los inicios de los rayos X, el hombre dejaba de ser opaco para pasar a ser visible y tranparente, con esto los arquitectos de la época como Mies, Le corbusier… hacen uso de esto para trasladarlo a la arquitectura haciéndola translucida, los rascacielos de cristal, las ventanas horizontales y libres de Le Corbusier. En la transparencia existe una evolución la cual complejiza el hecho tranparente para pasar a los reflejos entre las transparencias, tal y como se hace en el Museo de Arte de Toledo de SANAA. Lo que estos arquitectos tienen como principio es “intentamos no elegir opciones cuyo resultado ya podamos imaginar”, creando constantemente sensaciones nuevas.

Sin embargo hoy en día operan nuevas formas de vigilancia avanzadas, los cuales eran solo modelos de laboratorio y será absorbido por la arquitectura. Como dispositivos portátiles que pueden ver a través de la vestimenta, las paredes, ver la intensidad térmica de las personas… esto hace que los muros sólidos se comporten como cristal, y abre la posibilidad, e incluso la inevitabilidad, de nuevas formas de experimentos arquitectónicos, donde la vigilancia y la privacidad del usuario queda en entredicho, ya que va cambiando dependiendo de lo que la sociedad entienda como privacidad en cada momento.
