Proyecto_Talleres artísticos.
Abril 16th, 2010 by luigondeEl proyecto comienza a sopesarse tras el debate surgido en clase a propósito del desalojo de okupas de la denominada Fábrica de Sombreros. Esto se unió a la idea de crear un equipamiento que gestionado por y para el barrio fuera capaz de llegar mucho más lejos; que del barrio salieran aportaciones reales a la comunidad global.
Pero algo gestionado por y para el barrio debería ser capaz de reproducirse y de seguir colonizando barrios siguiendo únicamente una lógica de necesidad. La posibilidad de que esto suceda aparece cuando estudiamos el fenómeno de los “Rep-Lab” y las oportunidades que un Laboratorio de Fabricación Digital a disposición del público puede ofrecer.
Con todo esto aparece la idea de un centro de creación artística a disposición del barrio, que les ofrezca toda la maquinaria necesaria para la fabricación física del arte. Un centro que, poseyendo un Fab-Lab ofrezca, además, la posibilidad de multiplicarse por las distintas zonas de Sevilla, creando una red artística que ocupe la totalidad de la metrópolis.
En esta imagen vemos cómo siguiendo las carencias de algunos talleres o la calidad de los módulos de
algunas zonas, los usuarios de estos se desplazarán por la ciudad de Sevilla llevando la unión de las artes, no sólo a los distintos campos; sino a las distintas zonas de la ciudad y las distintas concepciones que puedan surgir. Si el taller de fabricación digital de Triana es el que posee la mejor maquinaria de Sevilla acabará atrallendo a diseñadores de toda la ciudad; de la misma manera que el mejor espacio expositivo, la mejor mediateca o el taller que impartá clases magistrales de pintura serán atractores de todos estos flujos.
El edificio deberá responder a las exigencias de funcionalidad, flexibilidad y sostenibilidad; además de poseer un lenguaje contemporáneo y una gran capacidad para responder al cambio y adaptarse al medio.
Desde el grupo se pretende diseñar unas formas predeterminadas y muy esquemáticas, junto con las directrices que debe seguir el edificio para que sea el barrio o el arquitecto los que decidan las formas de cada edificio.
A partir de aquó sale un programa funcional de un taller en el que aparecen todos los módulos que consideramos oportunos, y a partir de él surgirán las modificaciones correspondientes. Uno de los detalles que hay que subrayar es que la división de los módulos no se hace siguiendo las división de las artes clásicas; estos responden, más bien, a las necesidades espaciales que necesitan los distintos instrumentos de creación y que normalmente serán comunes a varias artes a la vez.
Esquema de necesidades.![]()
Desde un principio se pensó que el sistema constructivo debería de ser capaz de aguantar la autofabricación y la fácil modificación del diseño. Módulos de madera construidos por costillas perpendiculares y forrados con distitos materiales
. Esto añadiría al proyecto que tras la instalación de una fresadora digital todo el sistema funcionaria como un RepLab; un organismo vivo que tuviera en su interior todos los elementos necesarios para su reproducción. Sin embargo, esta idea incrementaba también la complejidad de construcción y diseño del proyecto. Es por esto que acabamos decantándonos por el sitema Rack. Un sistema de construcción de módulos de diferentes tamaños y alturas con un montaje increiblemente sencillo y una gran adaptabilidad a las distintas formas y necesidades de los talleres.
Así aparece esta propuesta. Un sistema de apoyo y propagación del Arte. Un lugar en el que artistas de todos los campos se unan para intercambiar ideas y proyectos. Un espacio de unión a nivel de barrio que consiga involucrar a los diferentes estratos en proyectos y actividades comunes. Una plaza de intercambio, convivencia e interacción.
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