CASOS DE ESTUDIO
Enero 18th, 2010 by jrrcroRed Eyed Sky Walkers es el nombre de una instalación a gran escala específica para la sede que Jenny Marketou ha creado para la terminal de llegadas del aeropuerto de San Pablo de Sevilla y una retransmisión en directo que se mostrará a la vez en una gran pantalla plana instalada en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla, durante la Bienal que se celebra en la ciudad.
Noventa y nueve globos meteorológicos de gran tamaño inflados con helio y atados al suelo forman una cubierta flotante de color rojo que se mueve ligeramente cuando alguna racha de viento pasa entre los arcos azules de la terminal y que, como una nube roja, cubre parte de ella.
A los pasajeros que pasan por allí, turistas de todas las edades, peatones, curiosos, profesionales, policías y guardias de seguridad, se les toma por sorpresa a su llegada y se les anima a dar una vuelta, sentarse en el suelo, relajarse, cerrar los ojos y empaparse de todo o simplemente a disfrutar atravesando la nube roja flotante. Pronto se dan cuenta de que están bajo la vigilancia aérea de esos globos. Algunos de ellos están equipados con pequeñas videocámaras inalámbricas diseñadas para capturar de forma continua el flujo de datos aéreos generado por los sonidos y el movimiento para producir una corriente borrosa, abstracta y loca. El flujo de vídeo que se captura se retransmite a continuación, a través de un servidor dedicado y el software diseñado especialmente para la ocasión, en directo en tablones de anuncios digitales y pantallas planas repartidas por las salas de espera de salidas y en la pantalla plana instalada en el espacio de la exposición del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla. La «mirada» del poder se vuelve «ineficaz», transparente y visible almacenada en un archivo que existe en línea, al que puede acceder todo el mundo y que se puede ordenar y recuperar a partir de la fecha, la hora, el color, el movimiento y la ubicación.
De forma inesperada la Torre de los Perdigones cambia delante de tus ojos.Con la caída de la luz del día, el edificio cobra vida. Elevándose Por encima del Parque de los Perdigones, la instalación luminosa interactiva Colour by Numbers transforma el aspecto del paisaje urbano.
Colour by Numbers permite que cualquiera que disponga de un teléfono móvil cambie el color de las luces de las ventanas de la Torre de los Perdigones. Llamando al (+34 656 83 24 56) y siguiendo las instrucciones, se puede cambiar el aspecto de la instalación con el teclado del teléfono. Primero se eligen los pisos que se quieren controlar, pulsando del 1 al 9. Después, se modulan los colores pulsando las teclas 1 y 3 para controlar la cantidad de rojo, 4 y 6 para controlar el verde y 7 y 9 para controlar el azul.
El teléfono móvil como mando a distancia proporciona una interfaz familiar a la que la mayoría de la gente tiene acceso. A través de esta tecnología digital, la arquitectura inmóvil y estática se transforma en una interfaz modificable, con la que cualquiera puede interactuar. Cada individuo se convierte en creador y se le ofrece la posibilidad de expresarse, comunicarse y llamar la atención en el paisaje urbano. El cambio continuo de color pasa a ser la representación de los usuarios y el mediador de la experiencia
de los presentes. Se crea una relación entre el usuario y el público, entre un usuario y los demás y entre el público y la instalación en sí.
BUBBLES
La instalación multiusuario Bubbles permite a los participantes interactuar con la simulación a tiempo real de burbujas flotantes. Al entrar en el haz de luz del proyector de datos, el participante arroja una sombra sobre la pantalla de proyección. Un sistema de grabación de vídeo captura el área de la pantalla y cada burbuja es capaz de reconocer independientemente tanto el contacto con la sombra como su dirección.
De una manera sutil, la obra trata la estética de la interacción en diferentes niveles: el propio cuerpo, que a menudo se pasa por alto en la interacción hombre-ordenador, ocupa un lugar preponderante en Bubbles. Los usuarios interactúan con la obra “como” cuerpos: las líneas de contorno del cuerpo en la pantalla se convierten en una forma de interacción. La sombra del cuerpo, un icono cultural por derecho propio, se usa como un mecanismo de interfaz analógica para interactuar con un mundo íntegramente digital, esto es, los objetos simulados en una pantalla de proyección.



