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17 Enero 2012
8 Noviembre 2011
bioluminiscencia
Se conoce como bioluminiscencia a la producción de luz de ciertos organismos vivos. El nombre es una palabra híbrida, originada del Griego bios que significa “vivo” y del Latin lumen que significa “luz”. Es un fenómeno muy extendido en todos los niveles biológicos: bacterias, hongos, protistas unicelulares, celentéreos, gusanos, moluscos, cefalópodos, crustáceos, insectos, equinodermos, peces.
La bioluminiscencia es un fenómeno relativamente frecuente en bastantes especies marinas; las últimas estimaciones consideran que hasta un 90% de los seres vivos que habitan en la porción media y abisal de los mares podrían ser capaces de producir luz de un modo u otro. En hábitats terrestres la bioluminiscencia no es tan común. La luz emitida por el pescado o la carne en descomposición se debe a bacterias mientras que la de la madera muerta se debe tanto a bacterias como a los micelios de ciertos hongos. En el mar existen bacterias libres como Bacterium phosphorescens (Fischer, 1888) o la especie del mar Báltico Vibrium balticum. Otras muchas bacterias bioluminiscentes viven como parásitos o en simbiosis con otros animales.
En este apartado, estudiaremos un ejemplo de bioluminiscencia, para su posterior estudio en el desarrollo de la eco-ciudad que se quiere plantear:
Este maravilloso efecto visual son las olas bioluminiscentes u olas de neón y son el producto de la actividad de millones de organismos microscópicos que poseen la capacidad de brillar en según qué circunstancias. Los bichitos en cuestión son los Lingulodinium polyedrum, o dinoflagelados que brillan como luciérnagas cuando son perturbados. Por este motivo, solo brillan cuando son arrastrados en las crestas de las olas o cuando éstas rompen en la playa.
Para poder disfrutar de esta pequeña maravilla de la naturaleza deben de darse ciertas condiciones. Estos pequeños seres viven y se alimentan del plancton marino y se suelen concentrar en fondos marinos ricos en coral. A finales de la primavera y comienzos del verano, los cambios bruscos de la temperatura del agua suelen provocar desajustes reproductivos de las poblaciones que crecen de manera desaforada y producen a veces que estas nubes de bacterias sean arrastradas hasta las costas. Pese a lo idílico que puede ser darse un baño en aguas brillantes, la aparición de estas olas de neón suelen ser presagio de una marea roja, que no es más que la acumulación en exceso de estas bacterias, que a la luz del día se ven de ese color. El fenómeno se puede producir en cualquier lugar del planeta, aunque lo más normal es poder observarlo en aguas oceánicas relativamente templadas.
Sin duda, todo un espectáculo nocturno que por lo efímero, pocos tienen la suerte de disfrutar.
Proyecto Barcelona Genética
2005
Publicado en: Metalocus, nº 017, Madrid, otoño 2005.
Proyecto Barcelona Genética:
Creación de plantas con luz natural por tratamiento genético para uso urbano y doméstico
Trabajamos con el Proyecto Barcelona Genética, cuyo fin es disponer para la ciudad y las casas de luz no eléctrica y natural, obtenida al introducir determinadas proteínas luminiscentes en el ADN del arbolado urbano, en el cloroplasto de las plantas ornamentales domésticas, en la vegetación de los márgenes de autopistas y carreteras… La bioluminiscencia sustituirá al alumbrado artificial. De eso no hay duda. Si no lo hacemos nosotros primero lo harán los chinos, que ya cultivan arroz genéticamente tratado para resistir al agua salada (de pronto el gran problema de la humanidad que es el agua deja de serlo…), o los finlandeses, que tienen una inversión en investigación cinco veces mayor a la nuestra. Nos faltan esos millonarios que hacen que el turismo espacial deje de ser una utopía de ciencia ficción y pase a ser una realidad todo lo convencional y aburrida que ellos quieran.
Existen proteínas de todos los colores: de luz más blanquecina, como la luciferasa de las luciérnagas; o algo verdosa, como una proteína flourescente que en su origen procedía de determinadas medusas, la Aequorea Victoria, por ejemplo, del noroeste del Pacífico. Es con esta con la que hemos empezado, la GFP, Green Flourescent Protein, por ser la más estudiada, ya que los genetistas la emplean mucho como marcador celular. Es entonces cuando se produce el cruce, la transferencia en el uso, el cambio de objetivo en la investigación, cuando al trabajar en la creación de espacios urbanos y domésticos para ser utilizados de manera real, he promovido reuniones —merced al programa “Arquitecturas Genéticas”— con quienes trabajan en genética, ya sea desde la biología molecular (Josep Clotet, Leandro Peña, Miguel Ángel Serra), la ingeniería agrónoma (Agustí Fontarnau), la genética lingüística (Patricia Almarcegui), o la bioética (Xavier Escribano). Donde el genetista ve una mera herramienta de trabajo, la GFP, yo veo una aplicación fascinante, apenas algo ínfimo de lo que puede llegar a hacerse en la aplicación de la genética a la arquitectura, cuando el arquitecto deje de necesitar a los habituales industriales de la construcción y empiece a trabajar con genetistas, que no son más que los albañiles del futuro.
Está claro que la reducción del consumo eléctrico mundial y sus accesorios serán espectaculares. Para hacerse una idea, Barcelona, ciudad de bien poca superficie por su alta densidad, tiene un gasto anual, tan sólo por el mantenimiento de sus farolas (arreglar las estropeadas, repintarlas, etc.), de diez millones de euros, además del consumo eléctrico durante toda la silenciosa y desierta noche. Y esto multiplicado por las ciudades de los cinco continentes. La cifra es absolutamente astronómica. Ciertamente, la ciencia ha superado a la ficción y la utopía de hoy es la realidad de mañana.
LA CIUDAD DE CURITIBA, SOLUCIONES A CONSIDERAR
Jaime Lerner gobernó tres períodos su ciudad natal Curitiba, y dos el estado de Paraná. Esa visión lo guió en el liderazgo de la revolución que hizo de la ciudad una referencia nacional e internacional en planificación urbana, transporte, medio ambiente y programas sociales.
De ideas simples y precisas, Jaime Lerner fue consultor de decenas de ciudades de todo el mundo. Como referencia, en Argentina presentó un proyecto para la cancha de Boca Juniors. Pero al asumir Mauricio Macri -ex presidente del club- como Jefe de Gobierno Porteño, nunca pudo ver la luz.
Entre las ideas pa¡ra el transporte de ciudad se presentó el Dock- Dock, un auto ultracompacto destinado a reducir la congestión y los niveles de contaminación. Sus largo equivale a un cuarto de un modelo sedán. Además, seis Dock -Dock pueden estacionar en un sólo espacio destinado para un solo coche. Es eléctrico, alcanza los 20 Km/ h y sus dimensiones son tan reducidas que apenas entra una sóla persona (061m de ancho, 1,36 m de largo y 1,50 m de altura).
Por el momento funcionará en áreas restringidas, pero la idea es incorporar el miniauto al tránsito, en zonas cercanas al subte y paradas de colectivos. Creo que en ese caso se tendría que revisar el tema seguridad y la escasa velocidad, porque de no hacerlo contribuiría aún más a los accidentes y al ongestionamiento vehicular. Pero aplaudo al arquitecto Lerner por su innovación, las ganas de hacer y los deseos de mejorar la vida de las personas.
Jaime Lerner es un arquitecto, urbanista y político brasileño. Destaca por su labor urbanística en su ciudad natal, Curitiba, de la que fue alcalde en tres ocasiones y por haber sido gobernador del estado de Paraná en otras dos ocasiones. La puesta en marcha de las ideas de Lerner permitieron a Curitiba a ser considerada en 2002 una de las cinco ciudades más modernas del mundo.
“Una ciudad puede cambiar en dos años, no importa la escala ni los recursos financieros. Sin interferir en la planificación general se pueden realizar actuaciones rápidas de mejora en puntos concretos, es lo que yo denomino “acupuntura urbana”.
El arquitecto y político brasileño Jaime Lerner, que fue alcalde durante tres mandatos de Curitiba, la capital del Estado de Paraná del que también fue elegido gobernador en dos ocasiones,“La ciudad no es el problema, la ciudad es la solución”. Éste es el gran lema de este arquitecto que asegura que “nunca fui más arquitecto que cuando fui alcalde”.
En uno de sus libros, “Acupuntura urbana” en el que incide principalmente en los temas de la conferencia admite que “surgió de una angustia sobre el retrasso en las soluciones respecto a las ciudades. Durante muchos años me han invitado a hablar sobre los problemas de las ciudades, pero pocas veces sobre las soluciones. Creo que se puede cambiar una ciudad a mejor en poco tiempo“. Poner un museo en una zona degradada, ajardinar una plaza, peatonizar un eje viario o construir un teatro en una vieja cantera son algunos de los ejemplos que utiliza.
“Da igual la estructura de la ciudad, lo que hay que tener muy claro es de qué vive la gente y cuáles son sus necesidades para vivir y trabajar. Lo más sotenible es no gastar energía yendo de una función a otra, se trata de mezclar usos“. Su ciudad, Curitiba, saltó a la fama gracias al revolucionario sistema de transporte que implantó consistente en “metronizar el autobús”. Utilizando las calles existentes, se diseñó un circuito de carriles exclusivos para autobuses (cuyo diseño biarticulado también ha sido muy imitado) y un sistema de estaciones tubo en las que el usuario paga cuando entra. La estación y el autobús están al mismo nivel, no hay escalón, lo que facilita el acceso y hace el servicio más rápido.
“Empezamos con 25.000 pasajeros al día y hoy tenemos dos millones”, comenta orgulloso. “La capacidad es de 300 pasajeros por bus que circulan con una frecuencia de uno a tres minutos y, según que líneas o estaciones, incluso de 30 segundos. Transportamos 18.000 pasajeros a la hora. Es un sistema que permite transportar más pasajeros y que es cien veces más barato que un metro. Ahora mismo, Nueva York está volviendo a plantearse construir otra línea de metro que requerirá una inversión de 4.000 millones de dólares y no se prevé que pueda acabarse hasta el 2021. Y esa línea no transportará más pasajeros que el bus que pasa por delante de mi casa. Defiendo la tesis de que el futuro está en la superficie“.
Para Lerner el coche es necesario si se utiliza bien. “Es como una suegra mecánica, tienes que tener buenas relaciones con ella pero no puede controlar tu vida” “Todo es bueno, tener metro, un buen sistema de superficie, taxis, bicicleta y coches, pero lo importante es que todos no compitan por el mismo espacio”.
Sobre la sostenibilidad: ”Es muy sencillo, se trata de calcular lo que se ahorra y lo que se desperdicia. Si el desperdicio es cero la sostenibilidad es infinita. De lo que se trata es de ahorrar cada vez más y reaprovechar al máximo. En general, siempre digo que hay tres cosas mínimas que ya son de mucha ayuda: utilizar menos el coche, separar la basura y vivir cerca del trabajo“. En 1971 en Curitiba había medio metro de verde por habitante y ahora, aunque la población se ha triplicado, la proporción es de 51,50 metros cuadrados”.
Para Lerner hay que hacer las cosas rápido. “Hicimos una calle peatonal en 72 horas. Antes había habido oposición al proyecto pero una vez lo probaron estaban todos encantados. Una vez superada la discusión previa, la ejecución tiene que ser rápida para sortear la propia burocracia administrativa, la utilización política y también nuestra propia inseguridad. A veces tenemos buenas ideas, pero con el tiempo empiezan las dudas y nos olvidamos que es un proceso que se puede corregir siempre. Es como un compromiso con la imperfección, no se pueden tener todas las respuestas antes porque entonces limitamos la creatividad. Y hacerlo rápido no quiere decir hacerlas mal. Pero la gente que busca siempre el consenso acaba perdido en reuniones interminables que no arreglan nada”.
Jaime Lerner reinventó el espacio urbano de su Curitiba natal. Al mismo tiempo cambio la forma de los urbanistas del mundo de ver lo que era posible crear en el paisaje metropolitano de forma prácticamente instantánea.
Durante las últimas tres décadas, y en parte gracias a la administración de Lerner, ha habido en Curitiba un impacto urbano de dimensiones tales que la ciudad se ha situado en el primer plano de referencia en cuanto a planificación urbana, transportes, cuidado del medio ambiente y programas sociales.
“Siempre tuve la ilusión y la esperanza de que con un pinchazo de aguja sería posible curar las enfermedades.
El principio de recuperar la energía de un punto enfermo o cansado por medio de un simple pinchazo tiene que ver con la revitalización de ese punto y del área que hay a su alrededor.“Creo que podemos y debemos aplicar algunas “magias” de la medicina de las ciudades, pues muchas están enfermas, algunas casi en estado Terminal. Del mismo modo en que la medicina necesita de la interacción entre el médico y el paciente, en urbanismo también es necesario hacer que la ciudad reaccione. Tocar un área de tal modo que pueda ayudar a curar, mejorar, crear reacciones positivas en cadena. Es necesario intervenir para revitalizar, hacer que el organismo trabaje de otro modo.”
Fuente: Revista digital. Apuntes de Arquitectura.







