Barcos que se hunden, dentro de barcos que se hunden…
Como las muñequitas rusas, - aunque quizás un poco más rizomático… Pero con barcos, el Estamos en el mismo barco… Pues barcos dentro de otros barcos dentro de otros barcos y todos hundiéndose: La economía de los españoles y su Estado, la subjetividad [depresión e impotencia] colectiva, la universidad pública y la arquitectura, la Escuela de Arquitectura… Esa es la sensación… Se necesitan unos cuantos houdinis para enderezar este tuerto… - Houdini a quien se supone que tiraban maniatado dentro de una caja fuerte con candados y cadenas al fondo del río ¿Hudson? de donde conseguía inexplicablemente escapar y salir a la superficie con el último respiro, pero vivo -. Intentar aferrarse al tercer o cuatro barco que se hunde parece bastante demente para cualquiera que tuviera otra opción… Salvo las tripulaciones heroicas… Lo único que me ha causado un cierto impacto convincente, que me ha movido a un poco al entusiasmo como proyecto de acción, ha sido la propuesta de hacer que los pocos años que puedan quedar a la Escuela de Arquitectura sean los mejores de su historia; un carnaval de rebelión, de creatividad, de arte, y de ciencia, ¿por qué no?… Y estaría bien que también de risas…
Otra cosa sería convencerse colectivamente de que no estamos en la situación de Houdini… El motín en el barco…
Y a los que no les quede otra opción, o no sepan que otra cosa hacer, a aguantar el tipo, y ver si no le toca demasiado a él o a ella… Conformarse con lo que hay y lo que venga, hacer cálculos, e intentar quedarse con los salvavidas, como los de las cubiertas superiores del Titanic…
También cabe alegrarse de que se hundan al menos algunos de estos barcos, y luchar no ya por salvarlos, sino en el escenario que se genera tras su destrucción… Como la revolución anarquista dentro de la guerra civil española - también llamada la guerra contra el golpe de estado fascista… Ya se sabe, el mercado libre-libre y la deuda y la crisis son la guerra por otros medios…
Bifo, escribía hace unos años [2007, En memoria de Jean Baudrillard], que la única situación de lucidez en el mundo actual es la depresión… No es difícil de compartir, pero es de poca ayuda… Y no se pasa nada bien…
